¿Cómo está evolucionando Footprints? Seguimos desarrollando nuestro diálogo musical. La interpretación continúa evolucionando hacia una mayor libertad. Es más abierta y colaborativa. Empezamos con estándares, piezas de jazz más modernas, algunas composiciones originales o canciones francesas. Pero ya no se trata de interpretar una pieza de jazz, sino de una conversación. Tocamos, conectamos espontáneamente, sin hacernos preguntas, sin haber preparado nada.
¿Qué papel juega Footprints en los grupos con los que tocas? No tiene un papel específico. Footprints es un proyecto a largo plazo. Es un dúo que permite una hermosa conexión musical, un espacio en el que tocamos lo que queremos.
¿Es en el dúo donde encuentras mayor libertad? Me siento muy cómodo en un dúo. Podemos tener momentos de gran fusión en un trío o cuarteto, pero es en el dúo donde me siento más libre. Es una configuración más flexible, lo que nos permite llegar lejos muy rápido.
¿El local Celtic se adapta bien a este enfoque?
Sí, por supuesto. El Celtic es sin duda el mejor lugar para dúos. Un espacio pequeño que crea un ambiente de club, cálido y acogedor, con una atmósfera relajada e informal que aprecio mucho. Y un público que realmente escucha. ¡Es el lugar ideal para nosotros!










